miércoles, 16 de marzo de 2011

Hablar de sexualidad con los niños puede evitar el abuso infantil.

Los menores son presa fácil del abuso, especialmente el sexual. En la mayoría de los casos el abusador no acude a la fuerza. Se vale de la inocencia de los pequeños para seducirlo.
Se habla de abuso a menores no solo cuando hay contacto
genital. “Tocarlos, exponerlos a material audiovisual con sexo explícito o masturbarse frente a ellos también son formas de abuso que resultan altamente perjudiciales para los niños”, explica la sicóloga Annie de Acevedo.


Lo peor es que, todas las formas de abuso infantil tienen una constante: el silencio; a veces, porque no le creen; en ocasiones, porque ha sido intimidado para que calle.
De ahí la importancia de que los padres estén atentos, le brinden confianza a los niños para que cuenten todo lo que les sucede y, especialmente, le adviertan de lo que no pueden hacer con su cuerpo.

Según la siquiatra infantil Isabel Cuadros, las dos características más frecuentes en el niño, luego del abuso, son: estrés postraumático que se manifiesta a través de pesadillas, y actitudes particulares, como la mirada perpleja. 

¿Cómo hablar con ellos?

No existe una edad determinada para comenzar a hablar del tema con los hijos. Entre más temprano, mejor, siempre y cuando se use un lenguaje sencillo y no amenazante.
Hágale entender que el cuerpo es de cada uno y nadie debe tocarlo. 

“Sin amenazarlo ni regañarlo. Simplemente decirle: ‘esta es tu parte privada que nadie toca. Si algo no te gusta, si alguien te obliga a que le muestres tu parte privada, me dices’ ”, sugiere Acevedo.

Hay que aprovechar cualquier oportunidad para hablar sobre sexualidad con los pequeños. De este modo, él verá el tema con naturalidad y no le dará pena denunciar el abuso (en caso de ser víctima). 

Por ejemplo, al tomar una ducha se puede tocar el tema. O si los padres encuentran a sus hijos con la mano dentro del pantalón (durante la etapa exploratoria de la sexualidad), “no deben prohibir, regañar ni decir: ‘no seas cochino’, ‘saca la mano, eso es feo’.

Con esto se permite que cualquier adulto vulnere la sexualidad del niño, quien entiende que los genitales son ajenos y por eso permitirán que otros los toquen”, indica Juana Catalina Gutiérrez, especialista en sicología de la salud de la Universidad del Bosque.

Combata el abuso infantil

* Evite los secretos en el hogar. Explíquele a su hijo que existen secretos buenos (por ejemplo, un regalo sorpresa) y malos: que el tío tocó sus genitales, por ejemplo. * Háblele del cuerpo como un tesoro. Para que el niño se autovalore debe aprender a cuidar y querer todos sus órganos.
* Progresivamente, cuéntele sobre el abuso sexual. No espere a que le cuenten abruptamente.
* Desconfíe de cualquier persona que quiera estar con su hijo, más tiempo de lo normal.
* Acompáñelo a las actividades extracurriculares.
* Déle apoyo, confianza y compañía.

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